Este 4 de agosto celebramos 4 años de vida en el Bar O’Higgins

Este 4 de agosto realizaremos un Literror aniversario para celebrar los 4 años desde que empezamos esta lectura literaria. 

La cita es a las 22:00 horas en el Bar Café O’Higgins. Tendremos invitados que vienen desde Valparaíso y Santiago. Como siempre es con micrófono abierto, tendremos concursos, payasadas, presentaciones artísticas y nos quedaremos hasta que nos echen.

Miércoles 19:30 horas: Literror Blablá. Conoceremos los extraños caminos de la poesía de Atacama

Este miércoles un nuevo Literror Blablá a las 19:30 horas en el Bar Café O’Higgins, ubicado en Yerbas Buenas entre Atacama y O’Higgins.

La charla la dará el señor Vicente Rivera Plaza quien regresa de su exilio en Valparaíso para compartir en un conversatorio que empezará con una charla llamada: “Territorio Como Lenguaje, aapuntes literarios para pensar la localidad desde afuera”.

El autor analizará con ojo crítico la poesía de Atacama y abriendo puentes que conectan a creadores del desierto con la literatura universal.

Este viernes 27 de abril Literror festeja dos muertos ilustres: Jotabeche y Giordano Bruno en el Cementerio y en el Parque Kaukari

Este viernes Literror sale de su lugar habitual para ir al cementerio a visitar la tumba de Jotabeche a las 7 de la tarde. Nos iremos en MURGA con carro de supermercado, el parlante con micrófono abierto, máscaras murguianas y entraremos en el cementerio más antiguo de Copiapó para compartir un homenaje a JOTABECHE, el único autor de renombre nacional que descansa sus huesos en Atacama.

LA LECTURA ES CON MICRÓFONO ABIERTO, 19:00 HORAS EN EL CEMENTERIO.

Luego nos iremos en murga también al busto de GIORDANO BRUNO, en el Parque Kaukari para leer algunos poemas y tocar música extraterrestre. Recordemos que Giordano Bruno murió quemado en la hoguera asegurando que no había porqué descartar la idea de vida en otros planetas. <3 Esa muerte por la causa extraterrestre le hará recibir un sentido homenaje literroriano.

RECUERDA:

19:00 horas CEMENTERIO DE Copiapó, lectura literaria con micrófono abierto.

ste vier

La milicia copiapina y su nulo sentido del tino

El verano de 1984, el 29 de enero para ser específicos, el casino de oficiales del Regimiento n°23 de Infantería “Copiapó”, ubicado en la esquina de Av. Copayapu con la calle Vicuña, albergó una de las tantas fiestas llenas de desorden y alcohol de los militares con más poder en la zona. Allí una joven estudiante de la Universidad de Atacama, Gloria Stockle Poblete, fue sometida a la violencia desbordada de un grupo de oficiales que luego de golpearla: la violaron y la asesinaron. Su cuerpo fue llevado al Río Copiapó donde se abandonó hasta ser encontrada flotando entre totoras.

Hoy 30 de octubre de 2017, este crimen sigue latente entre la comunidad atacameña y especialmente la comunidad copiapina. Uno esperaría más sensibilidad. Hoy 30 de octubre la entrada del edificio donde fue asesinada una persona a causa del abuso de poder de la milicia local, la Dictadura y el Estado, tiene estas decoraciones de halloween.

Representaciones simbólicas de la representación simbólica

Como la corporización de un concepto, la representación simbólica de una idea, generalmente utópica, trayendo del mundo platónico o de las representaciones mentales de otro mundo a nuestro cotidiano o nuestra realidad. Sacar esas ideas que nos determina sin que exista en el plano físico de su universo de palabras y dotarlas de materialidad. Eso podría definir al monumento y la escultura. Entonces surge una cuestión, cuando se hace una maqueta de un monumento -mini monumentalizando a un monumento- podríamos plantearnos lo siguiente: ¿es una sobre escritura de los códigos de representación? Si es así, ¿es válido también ir a fastidiarlos? De ahí surge esta micro intervención a un arquito del triunfito. ¿Atacar las utopizaciones es un acto efectivo de resistencia, o al menos de disidencia, aunque sea una maqueta que alguien hizo de buena fé? Gilles Deleuze dice sobre la utopía que: “La utopía es un mal concepto: más bien hay una ‘fabulación’ común al pueblo y al arte. Sería necesario recuperar la noción bersoniana de ‘fabulación’ y dotarla de un contenido político”. Como no tenemos ninguna respuesta, dejamos las inquietudes.

Nos tratan como imbéciles.

Nos tratan como imbéciles.

 

Por: Pajpaku.

http://www.24horas.cl/programas/elinformante/el-testimonio-del-chileno-que-vivio-en-el-regimen-de-corea-del-norte-2498498

El día miercoles 6 de agosto, en el El informante, programa televisivo conducido por el “gran” periodista José Miguel Astorga. Escuché 2 minutos al fotógrafo Ramiro Lavin, que “informaba” sobre la extraña forma de vida en Corea del norte. E impresionantemente se asoman las mentiras en el lente de su mirada, en su discurso, cabe destacar que me detuve un instante en está entrevista, puesto que se publicitaba en facebook con el megatitular de: en corea del norte la mujer vale nada.

En su delirante semimonologo, el fotógrafo afirma algo que me deja perplejo: “no vi mujeres embarazadas”. Entonces de inmediato me pregunto ¿qué quiso decir con esto?,  ¿cuánto tiene esta afirmación de preocupación por las mujeres, de ser verdad lo que el tipo “no vio”?, ¿Cuánto de maltrato real y menosprecio a la mujer hay, en el hecho de que “no hubiesen mujeres embarazadas en Corea del norte? ¿Qué mensaje se trata de transmitir con este vulgar montaje televisivo? Este es el violento uso que hacen los medios, de la violencia. Con esto el canal nacional, agrede a las mujeres que luchan por su justa valoración. Entonces, ¿Dónde se esconde el verdadero discurso del gobierno al respecto, y su labor mediante la institución SERNAM?. Está si es una clara agresión a la reivindicación feminista.

Y no me interesa defender a un país del cual sé prácticamente nada. En principio no me importa corea, sea la que sea, del norte, del sur. me importa lo que nos tratan de meter en la cabeza. A todas luces Ramiro miente y con el los panalistas. Se ríen de nuestra inteligencia, nos ven como imbéciles. Ellos los que denuncian son los que menosprecian y agreden a la mujer, porque utilizan la sensibilidad que genera la violencia contra la mujer y he allí la peligrosa careta de “los denunciantes” .

 

“NO VI NINGUNA MUJER EMBARAZADA” el nivel de la afirmación me hace pensar en un ready made o remake de “LOS COMUNISTAS COMEGUAGUAS”. Como escribió M. Foucault en El orden del discurso: no hay nada nuevo en lo que se dice, sino en el acontecimiento de su retorno.

Analicen ustedes las preguntas del panel. Sigan con atención el registro y se reirá patéticamente de ustedes mismos. Esto me supera y me quita toda esperanza, no sé porque mierda pierdo el tiempo escribiendo esto. Quizás, porque sólo destacaría la estética ficcional de este absurdo, muy cercana a la poética Literror:

“Sacan las lucas del opio, hay que decirlo. Es por eso que están locos”

Ramiro Lavin. Fotógrafo chileno. (todo un artista de la imagen y el espectáculo)

Enfrentarse al género [lírico- femenino] y a sus nuevas figuras desde lo cotidiano de ser mujer y escribir un par de líneas

Por:  Joyce Olavarría

Muchas mujeres juntas cantan a esto:
una está en la fábrica de zapatos maldiciendo la máquina,
una está en el acuario cuidando una foca,
una está, indolente, tras el volante de un Ford,
una está recibiendo el dinero en la caseta de cobro,
una está amarrando el ombligo a un becerro en Arizona,
una está a horcajadas sobre un cello en Rusia,
una está cambiando las ollas sobre la estufa en Egipto,
una está pintando color de luna las paredes de su recámara,
una está muriendo pero recuerda un desayuno,
una se tiende sobre su estera en Tailandia.
una le limpia el culo a su hijo,
una mira por la ventana del tren
en el centro de Wyoming y una está
en cualquier parte y algunas están en todas partes y todas
parecen estar cantando, aunque algunas no puedan
dar la nota.

Dulce peso,

en la alabanza de la mujer que soy

déjenme usar una mascada larguísima […]

AnneSexton, En alabanza a mi útero

Hace un tiempo me comentaron que unconocido de años, más un grupo de hombres que suelen definirse como poetas, performistas, homosexuales, defensores de etnias y feministas, había estado hablando sobre que “está de moda escribir y ser mujer”, su discurso en realidad era algo así como:si eres mujer, entonces ponte a escribir porque eso se lleva ahora, sobre todo en el tema de los premios o las publicaciones,porque el jurado premiará a una mujer para quedar bien, tienen más posibilidades de ser editadas hoy más que ayer …a lo que yo me pregunto ¿premios? ¿qué premios?, y bueno, en lo de las publicaciones … entonces debo pensar que las mujeres que estoy leyendo actualmente fueron editadas por ser ¿mujeres?. Me sorprendí, pero no tanto en verdad, ya que con el paso del tiempo y con el ir y venir de semanas frecuentando lecturas en bares o eventos varios, me di cuenta que el discurso no está muy lejano a la realidad. Yo, que no me defino por escribir sobre la “reivindicación del género” como le dicen algunas amigas, me he puesto en total estado de alerta ante esta situación. Sorprenderme de un pensamiento machista, no, ese no es el punto, pero hacer que jugamos a la perfección con el lenguaje escrito, pero luego en el discurso oral del día a día manifestar posturas altamente contradictorias, me está empezando, por decir lo menos, a asquear. Esto no significa que no se pueda – como todo ser humano –ser contradictorios, pero hay un límite en lo burdo, lo ridículo e incluso burlesco de estas formas  irrespetuosas de la convivencia tan cínica que llevamos.

 

Cuando nos autodenominamos “artistas” de esta o aquella índole, “comprometidos”, vendiéndonos gracias a tal o cual discurso, es que deberíamos tener especial cuidado. Llamarnos disidentes del patriarcado y hacer comentarios misóginos ya sea contra la pareja, la hermana, la madre, el trauma (causado por las mencionadas anteriormente) o la escritora que está sobre el escenario leyendo; hablar de igualdad de género, pero querer emborrachar a la muchacha que comienza a frecuentar el bar de turno después de lecturas poéticas; hablar de igualdad de género, pero reivindicar la figura masculina homosexual por sobre las demás; jugar con todos estos términos para sentirse parte de la disidencia, encajar haciendo notar que no encajas, que eres un vanguardista, es de lo más común que me ha tocado ver (no podría decir solo el último tiempo) sino en realidad desde los inicios de la experiencia personal con el medio literario. Con esto no pretendo generalizar a todos aquellos que escriben, ni encasillar solo al género masculino, pues es más bien, repito, la idea del sentirnos superiores en distintas formas, detrás de distintas máscaras, predicando el amor por la literatura y la poesía, cuando lo primordial ha sido promover el ego y la superioridad intelectual, moral o tan solo de influencias. Ese es el foco que me preocupa realmente, el que me pone en alerta y me ha llevado a dudar si seguir en esto de escribir un par de líneas. Eso más que el sexo del cuerpo desde el que se proyectan estas palabras destinadas al desastre; con lo cual tampoco me encierro en una exclusividad del medio poético, pues debe ser similar en todo tipo de artes, humanidades, disciplinas, etc. Sin embargo, se escribe con mayor propiedad desde lo que se conoce y esta ha sido, insisto, mi percepción personal ante el caso del sentirme sujeto-objeto de la misoginia proveniente del escritor.

El uso de la escritura en sí mismo es un espectáculo permanente, íntimo o público, se utiliza la escritura para liberar la idea que ronda en las cavidades más diversas de la existencia de cada uno, pero entonces ¿es necesario más show?¿es necesaria la competencia de quien es más complejo (y vuelvo al término “disidente”) en al “ambiente cultural”?

Como figura femenina que tiende a ser vista en un principio como objeto para luego ser desechado con fuerza por demostrar algún tipo de desinterés ante la imagen masculina dominante, o por mostrar algún instinto masculino que desconcierta a la figura externa que quiere y desea el poder, es que comencé a elaborar una reflexión interna sobre la imagen popular que se tiene del gavilán dentro de las demostraciones de dominio tanto sentimental, como tan solo referente a las relaciones de “compañerismo” escritural. Pero este gavilán ya no era el macho patriarcal del que se suele hablar en las conversaciones de los patios universitarios después de leer algo de feminismo entregado por alguna académica que al mismo tiempo está igual de oprimida por el poder de alguna institución, sino que es un nuevo gavilán que no utiliza el sistema patriarcal en su discurso, al contrario, lo hace su enemigo, se enfrenta a los “discursos de poder” para finalmente utilizar esa figura a su favor, posicionarse en un circuito artístico “posmoderno” que al mismo tiempo reniega del posmodernismo, y así logra mimetizarse entre la gente,ser el más dulce gavilán que es incapaz de arremeter contra el género, porque desde el mundo que ha construido, se estaría atacando a sí mismo. Hasta este punto es increíble como al leer las palabras anteriores, sé que habrá más de un lector que me encasille con algún adjetivo o creencia, postura, etc. sin leer realmente lo que se quiere entregar, una visión íntima sobre la lucha de poder por figurar, que se ve exacerbada por la imagen masculina dentro del mundo de las letras.

Sin embargo, es la figura masculina ambigua la que se pone en jaque esta vez ante una definición personal que se proyecta a continuación:

 

“El gavilán reaparece, es invocado con palabras lejanas, reaparece, nadie quiere verlo, yo no quería verlo, pero el gavilán es poderoso, muta de cuerpo en cuerpo para hacer notar su presencia, el gavilán es perverso. El gavilán forma parte de un grupo de gavilanes, el gavilán es parte de la “disidencia”, los gavilanes se consideran “feministas” pero no tienen problemas con la misoginia, la practican día a día, pero que nadie se de cuenta porque sus términos disidentes quieren demostrar lo contrario; tampoco tienen problemas con la violencia, ni con escupir fuego al pronunciar el nombre de una mujer. El gavilán se escuda en la “vanguardia”, en el arte, pero juega con los temas más sensibles que puede encontrar a su alrededor. Toma el dolor ajeno y lo promociona, toma dolores ajenos pues no se expone, se vende, pero no se expone. El gavilán sí miente, el gavilán es totalmente veleidoso, el gavilán desgarra entrañas y las come con placer. El gavilán sufre, pero quiere ver arder al resto para cubrir su dolor, el gavilán se transforma, un grupo de gavilanes le da cobijo, otro grupo de gavilanes en formación le sigue. Hablan de poesía como un producto, hablan de lo que “está de moda”, hablan de lodiferentes que son, pero no toleran, no toleran ver su ego manchado, no toleran ser menospreciados, porque creen que solo el poder que tienen por ser gavilanes les otorga un derecho inventado de menospreciar, criticar, señalar y encasillar a los otros. Los gavilanes hablan en femenino porque las “minas están de moda”. El gavilán ha perdido el respeto. Los gavilanes no dimensionan la lucha, no cambian el panorama, a todo le terminan dando un aspecto banal, porque lo importante es el show, el ego, el sentirse observados y deseados, envidiados, que hierva la envidia en el ojo ajeno porque el gavilán es poderoso y vive en la performance, hace de su vida un acto magistral, donde siempre es el bueno y los demás deben observar su “compromiso”. El gavilán repartió la enfermedad por el continente, siento el asco en la garganta, puedo palpar la bilis brotando con furia al recordar lo que he observado, lo que me hicieron, lo que hacen, lo que nadie se atreve a decir, lo que les hacen a aquellos que no se detienen a pensar en el único principio que sirve para reivindicar cualquier causa: el amor”

 

Por este mismo deseo de amar libremente las cosas, es que no quisiera ver empañada la escritura por estas caretas que he mencionado, que no se ensucie el lenguaje con la desconfianza de las palabras que pronuncian sus autores, que mis compañeras no olviden el valor del lenguaje por solo utilizarlo en su defensa, que mis compañeros no utilicen el lenguaje por estar a la vanguardia. Que la gente no asista a lecturas poéticas para mostrar la chaqueta nueva que se compró en la feria cuando realmente llegó en taxi al evento, que el vino sea una excusa realmente buena para acompañar la conversación posterior y no una forma de enjuagar el tabaco de la boca que te dejaron todos esos cigarros que fumaste para matar el tiempo. Que los autores que ya son “reconocidos” no sean tan selectivos, que los poetas viejos dejen de echarle el ojo a las cabras chicas, porque yo también fui cabra chica y molesta; que olvidemos el género, que los gavilanes defiendan realmente las causas que tanto pregonan, que no anden sacando fotos a niños mapuches con los mocos colgando para ganarse proyectos FONDART que en nada ayudarán a esos mismos niños, que los gavilanes se informen y luchen en serio por los derechos LGBT y no se sientan una sociedad aparte (y superior), que aprendamos a criticarnos, que sí nos escuchemos y leamos y odiémonos, pero dejemos las caretas de lado y quizás así, solo así me atreva  como profe a invitar a mis alumnas/os a que empiecen a escribir y visitar lecturas en eventos y bares, que sepan cómo enfrentarse a los gavilanes, que no los pille con el puro gusto por escribir y leer, porque los egos funcionan como poderosas armas y el deseo de poder puede verlas/os indefensos/as y sedientas/os del mismo poder. Nos creemos artistas apartados de los demás, pero reproducimos los mismos patrones sociales,solo que en comunidades más pequeñas.

“En la alabanza de la mujer que soy…” quiero vivir la escritura de la forma más tierna y sincera posible, compartiendo con todos por ese mismo gusto y no por figurar, dejando de taparme, dejando de tener miedo del juicio tan podrido que avivan los otros, dejando de pensar que si publico algo el resto pensará que fue por ser “amiga” del editor, etc. “En la alabanza de la mujer que soy…” quiero que mis colegas me crean en serio, les crean a mis compañeras, que mis compañeras también me crean y yo creerles a ellas, escribir tan naturalmente como a los siete años.

La aproximación a unos ancestros inciertos, 5 dibujos de David Ortiz

DAVID ORTIZ (Copiapó, 1989).  Es miembro de la Sociedad de Escritores de Copiapó, agrupación con la cual ha participado de las revistas De Cierto Lugar II y III. Ha sido publicado en el libro 20.000 Diez Relatos Espeluznantes, de La Pollera Editorial. Tras un par de años de trabajo, presentó su libro Salivario (autoedición 2016), que mezcla su inquietud por las artes visuales y la literatura.

Aquí el texto del autor para presentar estos dibujos:

ANCESTROS INCIERTOS: Las genealogías van determinando pautas de poder. Los linajes existen para dar sustento y trascendencia a la existencia de individuos particulares. Si nos situamos como personas individuales sin pasado, sin cargas simbólicas, quedamos en cierta forma desprovistos del trabajo de nuestros ancestros. Si pensamos por ejemplo en las élites europeas, en sus ramas familiares que están claramente definidas hacia el pasado, vemos que un árbol genealógico no es sólo una anécdota, sino que es la madera a partir de la que se construye la justificación del rol que ejecuta tal o cual persona. Durante cientos y miles de años, la clase popular, los grupos dominados en europa y el oriente próximo, no tenían acceso a un apellido. La ligazón de un linaje era exclusiva para quienes detentaban el poder real y lo reforzaban a través del simbólico. Cuando los europeos invaden América, la misma lógica se hizo presente, pero a gran escala. En pueblos cuya historia existían largas genealogías, no solo familiares, sino de comunidades y civilizaciones completas, se trató de borrar la memoria colectiva. Se arrancó de cuajo las genealogías, para quitar poder simbólico. Se mató dioses para reemplazar por uno solo. El caso mesoamericano es el más brutal, se destruyeron casi todos los códices mayas, por ejemplo. En el caso andino, se logró resistir a través del arte y la mezcolanza entre la élite cuzqueña y el invasor español; la memoria de los pueblos invadidos. La élite del incanato era necesaria para establecer redes de poder hispano en el tawantinsuyo. Sin embargo, a los cientos de pueblos que no tenían el poder cuzqueño, la suerte les fue muy diferente. Fueron condenados a ser cristianizados, a absorver la cultura judeo cristiana como verdad, con todos sus sincretismos. Terminado el proceso colonial, llegan las repúblicas, con una idea eurocéntrica del concepto de estado-nación, principio liberal, que viene a reemplazar la idea imperial anterior, donde podían convivir distintas culturas bajo el mismo rey. Las repúblicas exigían pueblos homogeneizados. Ciudadanos lacayos uniformados y no siervos diversos entre sí. Esto hizo que los nuevos estados latinoamericanos dejaran de lado el sincretismo y la convivencia que hubo de algunas culturas con este poder centralizado del Rey de España o del rey de Portugal, según cada caso. La propuesta de las autoridades y los grupos de poder, era que se nacionalizaran a los pueblos indígenas. Uno de los casos más brutales fue el de Argentina en la campaña del desierto, donde se arrasó con la población indígena y gran parte de los cuerpos de este genocidio se enviaron al museo de Buenos Aires para ser exhibidos como el pasado que se dejaba atrás en una nueva Argentina, moderna y civilizada. Un cementerio de museo. En Chile, a medida que el estado fue creciendo fue nacionalizando a las personas, creando una idea de estado uniforme. La memoria de los pueblos del norte se modificó a la fuerza. Cárceles para chilenizar a “los indios”, azotes para quienes hablaban en aymará en el altiplano después de la invasión y conquista del extremo norte. ¿Changos, diaguitas, aymarás, atacameños, collas? ¿Existen realmente hoy? ¿Es inválida la etnogénesis? ¿Ser indígena para obtener beneficios o para hacer resistencia? ¿Qué pasa con toda la gente que tiene ascendencia indígena y se pregunta donde fue esa cultura diferente de lo que se entiende como “chilenidad-moderna” “chilenidad-republicana” “chilenidad-oficial” “chilenidad-estatal” “chilenidad nacional”? Qué pasa con los habitantes de territorios como Atacama, que es una zona tan extensa como Irlanda, Croacia y Panamá. Sin una historiografía alternativa, ¿Cómo podemos saber cuáles son los límites de lo chileno, y dónde empieza lo ancestral indígena o ancestral de orígenes insospechados? Hebreo colla- árabe diaguita – chino mapuche ¿Es válido crear un imaginario a partir de fragmentos de una memoria atacada por la oficialidad? A partir de un naufragio, ¿es posible y legímito construir una nueva embarcación con los restos de la anterior? ¿Es compromiso social el apelar a un imaginario propio, artístico, orginal para usar como depositario de una herencia cultural incierta y desconocida o sólo se trata de un snobismo intelectual? Preguntas y reflexiones para este trabajo gráfico. Es sincrético, una indagación individual para desde el arte dar cobijo a una herencia ancestral de un territorio que perdió su genealogía. Un espacio que se puede rellenar de simbolismos a la vez que sincréticos, resignificadores de ideas que vienen desde otras ancestralidades. No son respuestas, son sólo inquietudes. Ancestros Inciertos es una invitación a crear imaginarios propios, imaginarios donde la utopía invita a generar proyecciones simbólicas de otros mundos, que no son ni pasados ni futuros, que habitan un tiempo indefinido. Como dice Piglia en Antología Personal: “La utopía reside en construir artificialmente la experiencia y vivir como propias vicencias que nunca se han vivido”.

Jorge García Prieto: Nueve poemas desde Cuba

Jorge García Prieto (La Habana, Cuba, 1979). Técnico Medio en Mantenimiento Eléctrico. Piscicultor y Promotor Cultural. Ha impartido talleres literarios en clínicas de salud mental  a pacientes que sufren de esquizofrenia y para el sistema de Casas de Cultura. PREMIO DE POESÍA MANUEL COFIÑO 2007, Segundo lugar en el CONCURSO NACIONAL DE POESÍA RAFAELA CHACÓN NARDI 2007, finalista del Premio DAVID 2012. Tiene publicado el libro POEMAS  SUBSIDIADOS(Editorial La Pereza, Miami, 2013) Textos suyos aparecen en las antologías  ESTA CÁRCEL DE AIRE PURO (Editorial Abril, 2011) y EL ÁRBOL EN LA CUMBRE (Editorial Letras Cubanas, 2014). La editorial EXTRAMUROS tiene en proceso su cuaderno CANTO AL MARGEN. Como productor de rodaje ha trabajado en los largometrajes LA ESCRITURA Y EL DESASTRE  y LA ESTACIÓN DE LA FLAUTA bajo la dirección de Raydel Araoz. Nos comparte algunos de sus trabajos en Literror.

1.

Salgo en busca de arroz

y regreso con libros.

Salgo en busca de aceite

y regreso con libros.

 

Cualquier rincón es un altar donde amontonarlos.

El polvo que imantan

es la voz de mi hambre y de mi soledad.

Mis mujeres no advierten a la hora del arroz y del aceite

esta fosforescencia que se filtra por los hoyos del morral.

 

Las he visto desnudas desafiarlos

y yo amo la desnudez de las mujeres

mucho más que El Cantar de Mio Cid.

Pero al cabo del tiempo ellas se visten

dejan espacios vacíos que muy pronto

son conquistados

por decenas de libros.

 

 

2.

Una rodaja

gruesa

de cebolla

en cada ojo. Gruesa

para que el viento se demore entre los aros.

 

Hay quienes aceptan

la refracción

a través de los aros de la cebolla.

Hay quienes logran burlar el ardor, la humedad picante,

lágrimas

por los surquitos del rostro. Hay

quienes presumen

no poseer detrás de sus rodajas más que otras rodajas

y otras y otras hasta que les estalla la nuca y como serpentinas

brotan trenzados los aros de cebolla.

 

Yo sueño el ojo limpio con su lágrima de abril o de noviembre.

Imagino el mundo

lo cotidiano

los troncos de los árboles, la luna en cada charco

las manos de mis hijos.

 

3.

Nada nos gustaba más

que jugar a matarnos.

Instinto gladiador, pistilo

en la rudeza de la cuaresma

cuando el viento arremolina el polvo de los callejones.

 

Un disparo y la sangre imaginaria

descalcando las paredes, una patada

al estilo del Bruslí, una flecha

untada con veneno.

 

Nada

ni el carro musical de los helados

nos deleitaba más que nuestras muertes.

 

4.

Bolas de cristal, soldados, trompos

sellos inservibles aislados de otros sellos, carritos que la palma

de la mano atesoraba…

 

Siempre de ladrón y nunca policía.

De alero en alero

de portal a portal

la adrenalina infantil despertaba a los perros.

 

Una señora a gritos maldecía a mi madre.

 

Ella esperaba la noche

para leerme a Milton.

 

5.

No puedo así escribir ni tumbar los aguacates

ni siquiera distinguirlos

entre el follaje. Quiero alinear

la frente con el cielo, solo alinear

la frente con el cielo,

que los vecinos terminen su oración y puedan

por una vez peinar a Dios, espulgarlo.

Sé que adorarán esas pulgas con más fervor que a sus hijos

las llevarán en las cejas a conocer el amanecer,

dejarán de afeitarse el vello público, competirán

enumerándolas inhumanamente.

 

Tendré el silencio de quién respira en el bosque

o en el desierto

o sobre un iceberg.

 

6.

Rasos los días, carecen

de misterio las puertas.

Un zumbido de moscas agrieta la quietud.

Oh, corazón cantado

con tu aparato eléctrico como una pulga de Francia

perdona que te ignore. Estoy arrecifando un túnel.

He de lograr que mi lengua no tenga la tensión

de una cuerda de piano, que no reboten

las huellas dactilares del ahogo.

 

Desde la pantalla

dos náufragos se atragantan de semillas.

Expiran, cómplices, sobre la arena.

 

Todos los náufragos se aman.

A la soledad

conviene pintarle un cocotero, una paloma gris

un manojo de mortíferas semillas.

 

 

7.

Unos cristales nacen de mis poros.

 

en la filosofía del abrazo se regocija la luz

quisiera no saberlo, respirar maravillado

por el girar de la gente en los parques de provincia.

 

Yo giré también como una aguja sobre la libertina superficie

de la madrugada.

Yo era feliz.

Quisiera no saber la diferencia que existe entre ser feliz

y haber sido feliz.

 

En dos bandos van los hombres

dictó el apóstol.

 

Yo tengo unos cristales

imaginarios

y crecen excluyéndome.

 

8.

Crudo

que no baste con querer.

 

Como Henrry

Charriere cuento las olas.

 

El concepto de la huida al chocar contra mi frente

deja incrustada una estrella.

 

Con ella me alumbro y me delato.

 

No he tenido el valor de cortarme la cabeza.

La bajo, la disimulo, la maldigo a veces.

 

9.

El dilema de hallar un sitio donde el cuerpo se enrosque

cuando la lluvia arrecia su aliento milenario, la bendición del agua

resbalando de la cabeza a la tierra, el recuerdo punzante de la hornilla

con el perfume del arroz como un sombrero…

 

Comienza el sol en la vida del mendigo.

 

Debes de andar olfateador de sobras

convicto de libertad en tu miseria.

 

Los mendigos también tuvieron un gato de peluche

un cometa sujeto en su metáfora, una placenta durante algunos meses.

 

Los dientes cariados del mendigo se esconden más atrás que el rostro

el pecho es como un túnel donde el polvo se condensa hasta formar un corazón.