Literror “Abya Yala” este viernes 13 en Copiapó 22:00 horas

Este viernes se desarrollará una nueva edición de Literror, el cual lleva como subtítulo “Abya Yala”. La entrada es liberada pero se pedirá colaboración para enviar fondos a una coordinadora por al causa mapuche en Concepción. 

Hay literatura, performances, música e información sobre el territorio del Wall Mapu, en el sur del país. Además la Compañía Teatral La Caja, exhibirá una obra de teatro sobre Violeta Parra nunca antes expuesta, siendo Literror el espacio de experimentación para ello. 

La entrada es liberada y como siempre, existirá micrófono abierto para que quienes estén interesados en participar mostrando trabajos creativos o manifestando su punto de vista puedan hacerse parte en la tertulia literaria.

El encuentro se realizará nuevamente en el Bar Café O’Higgins, el cual está ubicado en la calle Yerbas Buenas, entre Av. Atacama y calle O’Higgins. La entrada es liberada y se solicitará un aporte voluntario. Esta actividad se da en el marco de las contramanifestaciones del 12 de octubre, fecha en que se inició la invasión y colonización europea en América.

Contra el progre discursillo pro migración

Por Ratania, leído en Literror 3 años 

Ustedes dicen de ellos

  • Que trabajan duro
  • Que son esforzados
  • Que son necesarios
  • Que traen comida
  • Que traen bailes
  • Qué lindo el negrito
  • Que mira ese pelo
  • Qué rico ese manso culo
  • Que el mito del negro trípode

Mientras que nosotros, así renovamos, que nuestra población envejece.

Ustedes lo dicen, pero yo no, porque decir eso es hacer que todo lo que es natural y creación intuitiva, se lea ahora como una vil mercancía.

Es cosa de pensar un poco para ver lo utilitarista de su discursillo, que les hace sonar tan progre e inclusivos. ¿No ven acaso que el migrante “trabajador esforzado” es eufemismo para decir “mano de obra barata”, “muerto de hambre que funciona perfectamente como otra pieza del engranaje de la explotación”, del engranaje que permite la circulación de las mercancías pero no de las personas?

Al parecer desconocen que el ser humano siempre se ha movido, que la así llamada legalidad es una construcción con cimientos en el estado-nación moderno, que supuestamente es internamente fluido, pero que de todas maneras es externamente rígido e impermeable.

¿Por qué no defender solamente el “derecho” a migrar, la acción de desconocer límites ideológicos, políticos, la acción de moverse y de conocer el mundo que siempre ha sido parte de la humanidad?

Los muros materiales son fáciles de botar, no así los muros de las ideologías progre y sus parámetros de la normalidad. Esos muros que nos hacen olvidar que el mundo no le pertenece a nadie, y por eso nos pertenece a todos, y como tal se vuelve responsabilidad de todos. El mismo mundo que se está pudriendo, pero que por las fracturas está siempre renaciendo, creando su pequeño ecosistema, vidas que las visas del poder no van a matar.

¿Y qué es eso del certificado de nacimiento, sarcasmo hecho papel para decir (no) pertenencia,  falsa pertenencia, como si nuestra mera presencia no fuera la validación del hecho de que existo, que existes? El papel y el timbre que crea la ilusión de que algo de algún territorio te pertenece, pero que no, no te pertenece porque no eres parte del uno por ciento, ni del cinco, ni del diez.

Yo no necesito tu certificado, tu pasaporte, para saber que somos y estamos, que no eres el buen salvaje, que no eres un otro exótico al que le miraré la piel y el pelo, que simplemente eres, potencial del bien, potencial del mal. Tu pertenencia sólo corresponde a tus actos, y tus actos me dirán de qué lado estás.

Y si hay una cosa que alabarle al migrante del que hablo es la valentía de salir de lo conocido, de asumirte paria antes de partir el viaje, algo que pocos pro migrante progre alguna vez se atreverán a hacer -o mejor dicho, nunca tendrán necesidad de hacer.

Me niego al discurso utilitarista, a cualquier certificación de la pertenencia.

Antepenúltimo maninfesto[1] litERROR.

Literror no declara ni se declara. Porque literror antes que un enunciado, es una presencia activa, una energía en acto, de allí su comportamiento cuántico, es decir funciona a veces como partícula y a veces como honda. Literror es como la guerra, no se declara, se hace.

En literror toda posibilidad de vanguardia queda excluída, nada de lo que literror plantea es nuevo y esto es muy relevante en términos estéticos y políticos, reiteramos: nada de lo que literror plantea es nuevo.

Todo lo que hasta ahora se ha hecho, ya ha sucedido en otros tiempos y latitudes. Toda nuestra carnavalesca-litúrgica, no es más que la visualidad de una energía social reprimida pero presente, que estuvo, está y seguirá estando, independiente de toda esta puesta en escena.

Hemos surgido para cambiar nada haciendo de todo, como una respuesta a las precariedades de la vida cotidiana que nos impone este lugar del mundo, que no es ni mejor, ni peor que muchos otros, pero que sin embargo demanda más y mejores espacios para la vida social y política de sus habitantes. Ese espacio fundamental que se requiere para una vida mejor, más allá de los egoístas anhelos que el mercado ha insertado en las mentes blandas de una sociedad que aspira a un “mejor contrato”, a viajes vacios, en playas tropicales, fuera de un país que ni si quiera conocen, porque ni siquiera existe. Antes, mas acá de esta sociedad compuesta por individuos que persiguen  i-phones y estatus sustentados en marcas de productos completamente inútiles. Ese espacio umbral entre el más acá y el más allá al que aspira literror lo ha de procurar el Arterror.

Literror no somos nosotros, somos todos ustedes.

Literror busca el conocimiento y como tal, es fuente de investigación, centro experimental y laboratorio, en ese sentido se encarna también como teoría científica cuya propuesta epistemológica central busca el error, ya que el error, el acto fallido es lo que le ha dado su propio origen. Sin embargo no es esto último (el origen) lo que más nos importa, como la posibilidad de una genealogía  literaria en algún momento.

Literror es una ficción que flota en nuestras mentes y busca encarnarse en este ritual de congregación humana, donde la poesía es el fuego ancestral que nos reúne.

Literror es una locomotora abandonada que se descarrilo hace mucho y cuyas víctimas mortales usan nuestros cuerpos para disfrutar de la poesía en todas sus formas.

Se considera toda acción de literror como un poema ambulante, sobre el entendido y la convicción, quizás la única convicción de literror, que la poesía es mucho más que letras y palabras, más que escrituras y libros.

La desconfianza profunda en toda frontera impulsa los actos de literror, de allí también la enorme complejidad de concretar sus difusos propósitos.

Literror no es un espíritu crítico, porque la palabra crítica esta desahuciada a causa de su mal uso.

Literror no tiene nombre (y eso significa muchas cosas).

Literror ha manifestado una tendencia terrible a su autodestrucción, de allí su profundo sentido antropológico.

Literror se niega a sí mismo en cada una de sus palabras.

Literror no viaja, porque está en todos los pueblos del mundo en su propia forma.

Para literror toda palabra es combustible, o sea: desde el momento en que es usada se incinera, produce luz y/o calor y también contaminación.

Literror tiene cuerpa y espírita.

Literror es un juego de niñ@s y todos hemos sido niños por tanto sabemos que el juego es algo muy serio donde todo es real y nada es real: jajajajjajajajjajajajaj…

Literror es un ave arquetípica  encarnada en zopilote que se eleva  como un ángel ascendente desde la basura y descubre su carroña en un vuelo desprolijo como el habla coloquial y sin embargo hermoso, en la manera espontanea de elevarse, hasta convertirse en el plano cortante de una gillete de acero que raja el cielo para destripar sus dioses falsos. Literror que  como el viento se levanta con el polvo y entre sus alas acaricia la raíz de las plumas que de amor se desprenden, en espasmos orgásmicos, para caer como un regalo de lluvia sobre nuestro pueblo y que cada cual escriba con ellas sus propios versos e irrigue de poesía esta tierra cubierta de relave y toxina humana.

A fin de cuentas, una reunión humana,

mquillaje de personas,

compartiendo tras las mascaras,

megáfono de por medio.

para interrumpir

el silencio de la ciudad a esas horas

en que el tiempo se derrama

como un vaso de cerveza

que se desvanece.

12/08/2017

[1] Entiéndase como: hombre contaminado, infectado por litERROR.

Intervención Arco del Triunfo Copiapó

Contexto del Arco del Triunfo de Copiapó:

Fue desarrollado por la administración del alcalde Maglio Cicardini, quien estuvo los dos periodos edilicios anteriores. Actualmente la administración de Marcos López hará efectiva la exigencia de Monumentos Nacionales de sacar esta obra hecha de fierros e intermit. Esto en medio del conflicto entre docentes y la municipalidad que llevó al actual edil a estar preso durante cinco días. Literror apareció para cuestionar la “monumentalidad” de una ciudad que adolesce de patrimonio cultural tangible, y en donde la institucionalidad busca definir desde la belicosidad lo que es patrimonial y no.

Los monumentos pueden entenderse, o definirse, como representaciones de una comunidad desde el poder.

Si bien para el Estado de Chile, como lo expresa Monumentos Nacionales, la definición jurídica de “Un Monumento Nacional” es: el elemento, la construcción o el lugar que representa un gran valor histórico, patrimonial o arquitectónico para un país o una comunidad, y que es protegido por leyes de ese país o comunidad. En la práctica hay una intención del Estado Chileno y las administraciones locales de Atacama de generar nuevos monumentos que pretenden imponer una noción de lo que es ser “chileno” y ser “copiapino” sin tomar en cuenta la real identidad cultural de la comunidad a la que se pretende representar.

De ahí surgen preguntas recurrentes, por ejemplo ¿por qué se suele poner figuras militares en las plazas en lugar de artistas?

¿Pesa más para la “cultura” alguien que blande una espada o alguien que sujeta una guitarra?

El poder institucional, del Estado, suele erigir estatuas y monumentos que aluden a guerras y a los fundadores del poder estatal. No así el de artistas, que solo tienen estatuas cuando se transforman en figuras ligadas al turismo o cuando son absorvidos completamente por el poder institucional. Ejemplo de ello es Vicente Huidobro en Cartagena o Gabriela Mistral en la comuna de Valle del Elqui. Lo mismo ha pasado con rockeros como Kurt Cobain de quien rechazaron la idea de tener una estatua y una plaza en Seatle.

En Copiapó se han impuesto diversos elementos que emulan lo monumental, entre ellos el Parque Kaukari por ejemplo, con su bandera gigante en el marco del Bicentenario. Conmemoración de la fundación del Estado de Chile donde la comunidad ha mostrado de diversas formas su rechazo. También la compra e instalación de las estatuas doradas es parte de este esfuerzo por personificar a una comunidad desde decisiones tomadas en las instituciones públicas.

En el caso del arco del triunfo se intervino la alameda, que es un lugar de por sí patrimonial, sin consultar a la comunidad, ni a los vecinos del lugar, ni tampoco a otras reparticiones del mismo Estado para glorificar la guerra.

Se modificó la ciudad con una “escenografía” que luego el mismo Estado, por intermedio de Monumentos Nacionales y el Municipio de Copiapó, el mismo que lo instaló, esperan demoler.

Esto genera un limbo en el monumento, que de monumental no tiene mucho, puesto que fue considerado como decorativo y escenográfico por la anterior administración.

En medio de una fisura de poder en torno al Arco, donde la misma institución que lo creó decide con una nueva administración retirarlo o demolerlo, mientras el alcalde está preso; es que surge una intervención directa al arco, despidiéndonos de lo que pretendía ser un monumento y terminó siendo una catástrofe en que un alcalde creyó ser el artista principal de la comunidad, erigiendo un arco de trupán y rellenando con estatuas doradas el llano desierto, carente de figuras simbólicas, de una ciudad que aparentemente no tiene mucho arte que entregar.

Literror intervino en el vacío de poder del arco del triunfo con una acción directa de arte. Se volatilizó una representación simbólica de un arco, fue un monumento de cartón para otro de trupán. Además, se patearon dos penales, uno de los cuales fue a dar fuera. Se ocupó la calle y además se dejaron palabras inscritas despidiéndose de una “Catástrofe Monumental”.